Después de que la respiración entra -es decir, baja- y justo antes de que empiece a salir -es decir, a subir-, la beneficencia. Sé consciente entre estos dos momentos..., y sucede. Cuando tu respiración entra, observa. Durante un solo momento, o una milésima de momento, no hay respiración: antes de empezar a subir, antes de empezar a salir. Entra una respiración; entonces hay un cierto punto en que la respiración se para. Luego la respiración sale. Cuando la respiración sale, entonces, de nuevo por un solo momento, o una fracción de momento, la respiración se para. Luego la respiración entra.
Antes de que la respiración comience a entrar o comience a salir, hay un momento en que no estás respirando. En ese momento puede suceder, porque cuando no estás respirando, no estás en el mundo. Comprende esto: cuando no estás respirando, estás muerto; todavía estás, pero muerto. Pero el momento es de una duración tan breve que nunca lo observas.
Para el tantra, cada espiración es una muerte y cada nueva respiración es un renacimiento.
¿Una técnica tan simple para conocer la verdad? Conocer la verdad significa conocer lo que ni nace ni muere, conocer ese elemento eterno que siempre es. Puedes conocer la espiración, puedes conocer la inspiración, pero nunca conoces la pausa entre las dos.
No te adelantes y no te quedes atrás; muévete con ella. Recuerda esto: no te adelantes, no la sigas como una sombra; sé simultáneo con ella.
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