1 Observa la pausa entre dos respiraciones



Después de que la respiración entra -es decir, baja- y justo antes de que empiece a salir -es decir, a subir-, la beneficencia. Sé consciente en­tre estos dos momentos..., y sucede. Cuando tu respiración entra, observa. Durante un solo mo­mento, o una milésima de momento, no hay respi­ración: antes de empezar a subir, antes de empezar a salir. Entra una respiración; entonces hay un cierto punto en que la respiración se para. Luego la respiración sale. Cuando la respiración sale, en­tonces, de nuevo por un solo momento, o una fracción de momento, la respiración se para. Lue­go la respiración entra.
Antes de que la respiración comience a entrar o comience a salir, hay un momento en que no es­tás respirando. En ese momento puede suceder, porque cuando no estás respirando, no estás en el mundo. Comprende esto: cuando no estás respi­rando, estás muerto; todavía estás, pero muerto. Pero el momento es de una duración tan breve que nunca lo observas.

Para el tantra, cada espiración es una muerte y cada nueva respiración es un renacimiento.

¿Una técnica tan simple para co­nocer la verdad? Conocer la verdad significa conocer lo que ni nace ni muere, conocer ese ele­mento eterno que siempre es. Puedes conocer la espiración, puedes conocer la inspiración, pero nunca conoces la pausa entre las dos.

No te adelantes y no te quedes atrás; muévete con ella. Recuerda esto: no te adelantes, no la sigas como una sombra; sé simultáneo con ella.

No hay comentarios:

Publicar un comentario